Aunque la selección peruana quedó fuera de la Copa del Mundo 2026, el país aún podría tener presencia en el torneo. La posibilidad pasa por árbitros, asistentes y eventuales representantes de la Federación Peruana de Fútbol. Nada está asegurado, pero tampoco descartado.

La cuenta regresiva hacia el Mundial 2026 avanza mientras en el Perú el foco ya no está en la clasificación, sino en quiénes podrían representar al país fuera del campo de juego. La blanquirroja no logró el cupo en las Eliminatorias, pero eso no implica una ausencia total en la máxima cita del fútbol. El torneo reúne no solo a selecciones, sino a un amplio engranaje humano que incluye árbitros, oficiales y dirigentes.

En el plano arbitral, la situación es incierta. Desde la Comisión Nacional de Árbitros (Conar) no existe confirmación sobre si habrá peruanos en la lista final que definirá la FIFA. A diferencia de las selecciones, no hay cuotas por país: el organismo elige perfiles individuales tras un proceso de seguimiento técnico, físico y disciplinario que se prolonga hasta meses antes del torneo.

El antecedente más cercano es el de Kevin Ortega, quien tuvo participación destacada en el Mundial de Qatar 2022. Junto a él estuvieron como asistentes Jesús Sánchez y Michael Orué, marcando un momento importante para el arbitraje nacional. Sin embargo, la historia también muestra que Perú puede quedarse sin representantes arbitrales, como ocurrió en Rusia 2018.

En el plano institucional, la expectativa gira en torno a la Federación Peruana de Fútbol. Desde la Videna señalan que todavía es prematuro confirmar la presencia de algún dirigente en el comité organizador o en funciones oficiales durante el torneo. Ser parte de una comisión dentro de la FIFA no garantiza automáticamente una participación activa en la Copa del Mundo.

Así, mientras la selección no estará en la cancha, el Perú mantiene abiertas otras puertas. Árbitros, asistentes o representantes administrativos podrían integrar la estructura que hace posible el campeonato más importante del planeta. La representación, aunque silenciosa, sigue siendo una posibilidad real para el fútbol peruano en 2026.