El líder político admitió haber contratado a numerosos venezolanos durante la primera ola migratoria en Perú, muchos sin documentos, generando críticas y polémica sobre su gestión y sus decisiones laborales.

López Aliaga se encuentra nuevamente en el centro de la polémica tras admitir que contrató a numerosos venezolanos durante la primera ola migratoria en Perú. Según sus declaraciones, muchos de estos trabajadores no contaban con la documentación legal necesaria, lo que ha despertado cuestionamientos sobre su criterio y responsabilidad como empresario y líder político.

Sus palabras generaron fuertes críticas de analistas y opositores, quienes señalan que estas contrataciones podrían haber vulnerado normas laborales y migratorias, además de abrir un debate sobre la ética en la gestión de sus empresas. La polémica también se ha intensificado en redes sociales, donde la opinión pública cuestiona su postura y la coherencia de sus declaraciones.

El caso pone en evidencia las tensiones que existen en torno a la contratación de migrantes y la regulación laboral en el país. Especialistas advierten que este tipo de prácticas, aunque comunes en algunos sectores, requiere un mayor control y transparencia para garantizar que no se generen injusticias ni riesgos para los trabajadores ni para la sociedad en general.